La producción artística de Edelmira Zapata, nacida en 1927, se teje en dos tiempos. El primero bajo la guía de su madre, Merceditas, maestra de escuela veredal, quien enseñaba a niños y jóvenes oficios vocacionales y el delicado trabajo con vidrio molido. En ese entorno, Edelmira recibió su formación dentro del hogar, pues en aquel entonces, en Colombia, a las mujeres les estaba vedada la entrada a los institutos de educación formal.
El segundo tiempo se abre hacia 1980, ya instalada en Rionegro, Antioquia, donde acompañaba las actividades del convento de monjas Villa Nazareno, participando en procesos de formación artística junto a un grupo de adultos mayores.

















